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Martes, 20 DE AGOSTO DE 1985 Trespaderne

Diario de Burgos

 Trespaderne y el Castillo de Tedeja

Actualmente, el Ayuntamiento de Trespaderne comprende además del propio municipio, los siguientes pueblos Arroyuelo, Cadiñanos, Palazuelos de Cuesta-Urría, Santotis, Tartalés de Cilla y Virues.

Atendiendo a los datos demográficos de los últimos cinco años, podemos observar que el número de habitantes pertenecientes al Ayuntamiento de Trespaderne ha permanecido siempre dentro de unos baremos poco alterables, es decir, que el número de habitantes no ha sufrido altibajos fuertes, de tal forma que podemos cifrar la media de estos cinco últimos años en, 1.255 habitantes.

El hecho de que el baremo sea poco alterable viene dado principalmente por dos razones la primera es la estabilidad de las familias en la zona. dedicadas principalmente a actividades agrícolas, industriales y de servicios. La segunda razón es que, el índice de natalidad y mortandad está muy equilibrado, situándose en un  7,1% y un 6,3%, respectivamente.

En cuanto a la situación geográfica podemos decir qué Trespaderne se encuentra ubicado en el inicio del anticlinal Tesla coincidiendo a su vez con el principio del Cañón de la Horadada Con una altitud media de 551 metros, está bañada por los ríos Ebro y Nela.

Geográficamente, Trespaderne es consecuencia de un nivel de terrazas provocado por una profunda penetración del río con el sinclinal de su desembocadura del Cañón de la Horadada Corresponde a un gran meandro, hoy abandonado, setrangulado por una trayectoria posterior ortoclinal, que es la actual

Encrucijada de caminos a partir del siglo XII, cobra importancia por los llamados caminos que llevan al mar, poniendo en contacto los puertos cantábricos y del interior castellano, siguiendo el camino que ya marcaron antes los romanos con la calza da denominada Autrigona.

Actualmente, sigue siendo Trespaderne una encrucijada imprescindible a la hora de comunicar la llanura, es decir, los grandes núcleos poblacionales de la costa con el interior de la meseta

Esta ubicación de Trespaderne, en una encrucijada de caminos, ha hecho que se realizaran diversos monumentos por sus alrededores Monumentos que hoy nos quedan en su totalidad o solamente en parte. La Iglesia de Tartalés de Cilla, de estilo románico-bizantino; las Torres de Cadiñanos; el puente románico sobre el río Nela en Trespaderne; El Priorato, también en esta localidad, y los pilares de lo que fuera un puente romano entre Trespaderne y Tartalés de Cilla Por último podemos citar entre estos monumentos, el Castillo de Tedeja, que a pesar de la importancia que tuvo en toda la zona de Trespaderne y en los comienzos de Castilla, ha sido tristemente olvidado y hoy sólo nos queda como prueba de su existencia, sus ruinas totalmente olvidadas y recubiertas por la maleza, con lo que quizá hayamos dado la espalda a nuestros antecesores que tanto lucharon por ver estas tierras libres del invasor musulmán. Es por esto por lo que queremos rendir un pequeño homenaje al Castillo. de Tedeja y a su vez a los que en él lucharon, sacando a la luz un poquito de su historia

II El Castillo de Tedeja

El Castillo de Tedeja se encuentra ubicado en un lugar estratégico para el control del paso del Cañón de la Horadada, de tal for ma que su situación es el primer pico de la Sierra de Tesla, desde la entrada del Cañón hacia el Est

Su visión alcanza la mitad del Cañón de la Horadada, las dos vertientes del río Nela hasta Medina y el comienzo del Valle de Tobalina

Está construido el castillo con paredes de piedras irregulares unidas con argamasa, al cobijo de una muralla de protección en su parte Norte, además; consta de un baluarte o pequeña fortificación en la parte Sur

Según datos recogidos en el libro «Condado de Castilla» de Fray Justo Pé rez de Urbel, conocemos que el fundador del Castillo de Tedeja fue don Pedro, duque de Cantabria, muerto en el 740, por lo tanto su construcción la podemos situar cronológicamente en la primera mitad del siglo VIII Es Don Pedro, descendiente de linaje godo, en consanguinidad con los reyes Leovigildo y Recaredo, y se sabe que fue principe de la milicia en tiempos de Egica y Vitiza Es sabido también que fue nombrado duque de Cantabria por el rey don Rodrigo

Tal vez no podamos comparar al duque ya su castillo con don Pelayo y Covadonga, pero lo que si es verídico es que aquí mantuvo una porción de tierra, libre de las invasiones provenientes del Sur de la península. Incluso hay hipótesis de ciertos autores que dicen que la batalla de Covadonga se produjo en terreno cántabro, y hay que puntualizar porque afirman que se produjo en Tedeja Cantabria-Vilarcayense, por el duque don Pedro de Cantabria

Otros personajes que heredaron la plaza de don Pedro, duque de Cantabria, fueron su hijo Fruela en el 740, que se mantuvo a las órdenes de su hermano Alfonso, que por aquel entonces gobernaba en el reino asturiano

A éste le sucedió Rodrigo Fruelez, nieto de don Pedro, hasta que en el 760 cambia el titulo de duque por el de conde

Aquí el castillo de Tedeja entra en un lapsus de documentación hasta el 1040, con Fortun López como señor al que le su ceden una serie de personajes ilustres hasta el año 1121, en el que nueva mente nos encontramos con un vacio de documentación cuya llave es Bernardo Gutier

La geografía española aparece salpicada de castillos en toda su mitad septentrional El Castillo de Tedeja no deja de ser uno de estos puntos, cuya misión fundamental es la defensiva

Su ubicación a la boca del Cañón de la Horadada, punto estratégico de paso, nos viene a ratificar la mencionada función defensiva. Su incrustación en las montañas de Burgos, hace pensar que el Castillo de Tedeja fue una de las plazas pioneras en levantarse contra el invasor musulmán.  Al principio, estos brotes de contrainvasión obran independientemente del rey de Asturias, pero luego, se le unen aunque conservando la facultad de elegir sus condes y regirse por sus propias costumbres.

La importancia del Castillo de Tedeja decae en el momento, en la que función primera para la que fue construido (función defensiva), va perdiendo importancia, ya que con el retroceso de la línea invasora musulmana, las montañas de Burgos carecen de protagonismo, pues pasan de ser línea de vanguardia a ser de retaguardia.

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