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LUNES. 14 DE ABRIL 2003

MERINDADES

El Correo de Burgos

La Horadada cumple la previsión y alcanza las 1.700 visitas desde septiembre

La presencia de numerosos catedráticos y profesores de universidad y colegio constituye una de las principales sorpresas de los responsables del centro de interpretación.

JOSE ANGEL UNANUE

TRESPADERNE­ Los alicientes históricos y medioambientales ofrecidos por el complejo visigótico de La Horadada, en Trespaderne y Mijangos, incluido el centro de interpretación abierto en los tinglados de la antigua estación de Renfe, han recogido 1a presencia de 1700 visitantes desde el momento de su inauguración -en septiembre de 2002­ hasta la fecha, según informo  ayer el responsable de las instalaciones, José Ignacio López.

Una de las constantes que más le ha llamado la atención es la visita al centro de numerosos catedráticos y profesores de universidad y de colegios de Burgos y otras provincias cercanas, «actitud que confirma una de nuestras metas, como es la de divulgar en esos círculos la presencia de los visigodos en esta zona, presencia que por otra parte es poco conocida».

Además de este tipo de visitantes, por el centro de interpretación han pasado numerosas personas particulares y colectivos de Las Merindades, lo que, para José Ignacio López, es una «agradable sorpresa», como lo fue la presencia, hace unas fechas, del delegado territorial de la Junta, Fernando Rodríguez Porres, acompañado de su familia y unos amigos «en una visita que él mismo calificó de carácter estrictamente particular».

Interés por los eremitorios 

El responsable del centro de interpretación apuntaba ayer que «en este asunto voy de asombro en asombro», ya que cuando todos pensábamos que el Castillo de Tedeja sería el lugar de mayor interés para los visitantes, «Y cierto que lo es, y mucho, por la antigüedad de las murallas y su disposición, además de por las vistas que se con­templan», son los eremitorios rupestres de Tartalés de Cilla las estrellas para el público «Todo ello quizá vaya en detrimento de la igle­sia visigótica de Mijangos, puesto que su visita ha de ser guiada con carácter obligatorio», recalca José Ignacio López.

En cuanto al propio centro, apunta que es la recreación de viviendas romanas y posteriores, incluida la recreación de la vida cotidiana, lo que más llama la atención del visitante, seguido de la recreación del foso defensivo del Castillo de Tedeja «y el que todo se puede tocar; espadas, ropajes. Además de que se permite hacer fotos y to­mas de video».

Oportunidad de conocer la presencia visigoda

 

Han sido más de tres lustros de excavaciones y, entre ellos, cuatro anos de elaboración de proyectos y búsqueda de financiación, los que han tenido que transcurrir para que la idea -primero de un grupo de particulares, más tarde apoyados por el Ayuntamiento- llegue a la meta, que no era otra que la de sacar a la luz los «tesoros» guardados por los siglos y maleza en terrenos de Trespaderne y Merindad de Cuesta Urria.

En este territorio se guarda la historia en piedra de dos etapas claves en el desarrollo de España, como son la presencia de los romanos, más conocida por el gran público y, posteriormente, la presencia de los visigodos, con gran influencia en la for­mación de la comarca en la que se insertan el castillo de Tedeja y la iglesia de Mijangos, ocupación escasamente conocida incluso para los estudiosos, a pesar de que en este espacio nació el idioma castellano. Esa es la razón de que, una vez divulgados y puestos en valor los hallazgos, el mundo académico se hiciera eco de la propuesta.

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